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La Leyenda del Sapo Gigante
Las leyendas, los
mitos, lo místico y los rumores siempre han formado parte de la historia
de la humanidad. No se trata de alimentar una “supuesta” mentira, sino
de acompañar y tener en cuenta aquellos sucesos relacionados, verdaderos
o no, que tienen su espacio en lo tradicional o maravilloso más que en
lo histórico o verdadero, pero que, sin duda, forman parte de nuestra
historia.
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El fantasma
del sapo gigante recorre San Vicente. Distintas versiones han
surgido y seguirán surgiendo, como una voz que
transita sigilosamente entre el público, para ir transformando su
origen y su intencionalidad.
Guillermo
Barrantes, uno de los autores del libro “Buenos Aires es leyenda” en
sus tres tomos, aclara que una leyenda es más que eso, sino que es
“la evolución de una historia, de un rumor o de una noticia que
quizás en su origen fue real o no y que el mecanismo del boca en
boca va transformando y la lleva a mutar, le saca y le agrega
elementos hasta transformarla en perfecta al oído humano” y
determina que “No importa si pasó o no pasó, si la versión que
me llega me gusta la adopto porque sé que también va a seducir a
otras personas”. |
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Una de las
versiones del origen del sapo gigante cobró vida en los años 70´, cuando
en el diario La Razón sale publicada una noticia al respecto. “A
partir de esa publicación en la que se hablaba de un monstruo y se
denunciaban movimientos y ruidos extraños en la laguna, empezaron a
surgir más testimonios que decían que en ella habitaba un sapo de
grandes dimensiones, suficientes como para ser considerado un monstruo
de temer, al estilo Nahuelito. Uno de los testimonios describe a
Vicentino” - como se lo llamo en ese momento - “con la
forma y el tamaño de un fitito”, revelo Barrantes.
Sobre
esto se ha dicho que
durante una semana
de verano, llena de misterio e incertidumbre, se escuchaba extraños y
fuertes ruidos provenientes de la laguna, que se asemejaban a un animal.
Un grupo de aventureros y desafiantes niños decidieron en consecuencia
ir a investigar esos misteriosos ruidos en una oscura noche. Caminaron
por toda la laguna hasta que se toparon con un fuerte croar y poder
visualizar algo parecido a una gran rana.
La mecha ya estaba
prendida y desde entonces comenzó la leyenda que transcurre, de
generación en generación, sobre un sapo gigante que se encontraba en la
laguna.
Algunos dicen que
el fin de este “sapo gigante” es asustar a las jóvenes parejas que pasan
las noches en la ribera de la laguna y que en la actualidad hay
testimonios que dicen haber visto a este animal. Otra versión de la
leyenda es que un hombre recién llegado al pueblo, quien nadie conocía,
se disfrazaba de sapo y que en las noches se dedicaba a recorrer los
lugares más oscuros que elegían las parejas de enamorados.
Pero hay quines
afirman tener la verdadera historia y que tal sapo realmente existe, o
existió. Éstos sostienen que años atrás, frente a la laguna, se realizo
un emprendimiento gastronómico bautizado con el nombre de “El sapo
gigante”. El empresario, en búsqueda de mayor publicidad y como
estrategia para atraer mayores clientes, decide traer a su negocio un
sapo de raza curucú de Paraguay, que son más grandes que los comunes,
más grandes que lo que hay en San Vicente, para poder exponerlo al
público en una pecera del local.
De alguna manera,
el sapo escapo. Desde ese momento, dicen algunos, comenzaría a desatarse
aquellas historias del sapo gigante que aún resuenan en la zona.
Que es verdad o
que es mentira ahora resulta un detalle menor. Lo concreto es que esta
leyenda esta instalada firmemente en la sociedad y que ya forma parte de
la historia.
Hay quienes creen
y quienes no, lo cierto es que las leyendas urbanas recorren las calles
a fuerza del “boca en boca”. Son historias estremecedoras, narraciones
que logran atrapar a quienes las escuchan. |
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