Mausoleo de Perón


La iniciativa de la construcción de un mausoleo destinado al descanso de los restos de Gral. Perón tuvo su origen en el Concurso Nacional De Ideas. En éste, en un comienzo, se aceptaron varios de los proyectos recibidos, pero al final solo tres fueron los seleccionados.

Estos tres equipos iniciales estaban conformados de la siguiente manera:

- LGR. Compuesto por Gabriel Lanosa, Josu González Ruiz y Javier Fernández Castro
- AFRA. Compuesto por Saturnino Armendaro y Pablo Ferreira
- Fernández Prieto y asociados. Arquitectos

En consecuencia, se decidió que ninguno de los tres debía descartarse, por lo que se estableció que entre ellos se conforme un único equipo para afrontar el ambicioso proyecto, siendo éste supervisado por la Comisión Nacional de Homenaje.

Al momento de emprender la construcción se tuvieron varios puntos centrales que debían tenerse en cuenta, centrados en lo siguiente: la plaza como espacio del mito originario del 17 de octubre, como escenario de diálogo entre el pueblo y sus líderes; el recorrido como construcción histórica permanente, como camino jalonado de avances y retrocesos; el panteón como recinto de protección, como ámbito de homenaje.

Pero la obra no era solo una construcción, sino que se buscaba, dicho por los mismos arquitectos, de “participar en la construcción de nuestra memoria histórica, de rendir homenaje a nuestros históricos líderes populares, y de entender a la propia arquitectura como concreción de un contexto capaz de enmarcar y propiciar estas prácticas. Estos han sido nuestros principios en la tarea de intentar articular memoria, homenaje y arquitectura.”

Estos tres principios (Memoria, Homenaje y Arquitectura) marcaron fuertemente el lineamiento de la construcción misma.

Con la memoria se busco la interpretación del pasado y la proyección del futuro en donde “el homenaje no es entonces un ejercicio de nostalgia por un tiempo perdido, es por el contrario reafirmación de compromisos, recreación de valores compartidos que aún son un desafío presente y futuro. Las dos vidas que recordamos son el símbolo de la lucha por la justicia social, de la tarea revolucionaria del siglo XX, con evidentes proyecciones continuadas y recreadas en este nuestro tiempo.”

En el caso de homenaje se busco la conmemoración masiva e introspección con el objetivo de “conjugar la requerida presencia e importancia de la obra posible marco de conmemoraciones masivas, con escalas más pequeñas y apropiables, propicias para el encuentro personal y la emoción singular”.

Por último, con el principió de la arquitectura, sus creadores buscaron una inserción en el paisaje y los monumentos en la que la obra sea contemporánea y constructora de sentidos. De esta forma, “no intentará copiar estéticas ajenas sino proponer las propias. Austeras, contemporáneas, incluyentes.”

Pero debido al contexto en el que se encuentra anclada la quinta “17 de Octubre”, y teniendo en cuenta los lineamientos marcados en el proyecto, se decidió redefinir el proyecto como un Parque de Homenaje y no ya solo como una construcción del mausoleo.
 

  


De esta forma, el inicio del proyecto comenzó a realizarse en el año 2003 y requirió de tres años para poder concretarse, además de unos 4.3 millones de pesos. Para el 17 de Septiembre del 2006 el Parque de Homenaje queda finalizado.

Éste esta compuesto por un enorme panteón de 400 metros cuadrados, en el que se alberga un cubículo de vidrio blindado protegiendo el cuerpo del ex presidente, que ha vuelto nuevamente a su vieja residencia en San Vicente. Asimismo, también cuenta con un oratorio previo al mausoleo y abundantes símbolos de la liturgia peronista ya que la única imagen de Perón y Eva reproducida en el trayecto es la que recuerda una de las últimas apariciones públicas de Evita cuando ya enferma de cáncer habla desde el balcón de la Casa de Gobierno junto a su marido el 17 de octubre de 1951.

Debajo de la imagen de Eva llorando sobre el hombro de Perón, comienza un curso de agua que acompaña al visitante hasta el lugar donde está depositado el féretro del ex presidente.

Construida en hormigón pigmentado con los colores de la tierra, la obra es de diseño moderno y austero, con líneas simples y geométricas en una construcción en la que abundan los espacios vidriados y las vistas del bosque que rodea el panteón.

Una vez concluida la infraestructura para poder recibir los restos de Perón, se decidió realizar su traslado desde el cementerio de Chacarita hasta San Vicente, su antiguo hogar. Pero no fue nada fácil cumplir con esta misión.

En su iniciación se pretendía realizar el traslado el 17 de Octubre del 2005, cuando se cumplían los 60 años de esa fecha histórica. Pero no fue así.
El traslado se concreto un año después con violentos incidentes que marcaron la jornada y sin la compañía de Evita, como se pretendía en su comienzo, debido a que la familia Duarte, al parecer, se opuso.

En la organización, en la que no participaron fuerzas policiales sino hasta los incidentes, se vieron involucrados unas 400 personas, principalmente de grupos sindicales, que tuvieron a cargo la seguridad del lugar y el levantamiento de un escenario, desde el cual se realizarían los discursos.

Frente al escenario estaba planeado que se ubique el féretro de Perón manteniéndolo allí durante los discursos para luego trasladarlo al mausoleo. Con este objetivo, al féretro con el ex presidente arribo poco antes de las 8 de la mañana a la sede de la CGT, desde el cementerio de Chacarita, pero el descontrol posterior cambio todo lo planificado.

Desde la CGT a la Quinta de San Vicente, sin ingresar al museo, los restos de Perón tardaron más de 6 horas. Los primeros incidentes violentos que se protagonizaron tuvieron lugar cerca de las 15:30 en la puerta de entrada de la quinta cuando dos facciones diferentes de sindicatos históricamente enfrentados se toparon en el lugar. El acontecimiento, que se convirtió en una batalla campal, fue protagonizado por varias decenas de personas que no se limitaron a los golpes de puño ya que se escucharon y visualizaron disparos de arma de fuego.

Transcurrida una hora, cuando parecía que la situación se había calmado y que el traslado se concretaría con relativa normalidad, volvió a estallar la violencia.
Ésta se desato cuando el féretro de Perón ingresaba a la quinta por una puerta alternativa generando corridas, empujones y un nuevo caos ya muy difícil de controlar.

Para esta altura de las circunstancias, el lugar ya estaba sitiado por policías tan desorientados como el resto de las personas. Nuevamente disparos y heridos mientras Perón ingresaba por un pequeño pasillo que conducía al mausoleo, detras de los vidrios blindados que lo protegían.

Finalmente, ya cayendo la noche y sin discursos, el cuerpo del tres veces presidente de la Argentina había sido entregado al sitio que tenia destinado hace años. Como consecuencia de los disturbios, hubo más de cuarenta heridos, en donde ni la casa del cuidador del lugar pudo salvarse de la destrucción.

Tuvieron que transcurrir cinco años para que la quinta sea nuevamente abierta y pueda visitarse el mausoleo, lugar donde actualmente descansan los restos de Juan Domingo Perón.

La reapertura tuvo lugar el 23 de Agosto del 2008, registrándose en los primeros domingos una cantidad de entre 5oo y 600 visitantes en cada uno de estos días, lo que demuestra la gran expectativa de la población de conocer el nuevo Parque de Homenaje.

En el Acto de reapertura estuvieron presentes diversas autoridades, en la que se destaco el entonces gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli que dio un discurso para concluir con la apertura oficial del Museo Histórico “17 de Octubre”.