|

Laguna
del Ojo

Por ser
un importante recurso natural, la laguna ha sido testigo del los
primeros habitantes de la zona. Como parte de la historia de San
Vicente, la referencia histórica más antigua de la laguna se obtiene en
el año 1618, cuando los conquistadores españoles comenzaron a tomar
registros de los abundantes pueblos aborígenes del país. Como
consecuencia del violento avance de los españoles, se había establecido
a orillas de la laguna la reducción indígena encabezada por el cacique
Tubichamini y bajo la “enseñanza” de los sacerdotes franciscanos.
Para
esa época la laguna comenzó a ser nombrada por los habitantes de la zona
como la “Laguna de la Reducción” debido a la reducción indígena asentada
en el lugar. Pero poco tiempo después, en la época colonial, se
impondría el nombre de “Laguna de Ojo” por los mismos “conquistadores”,
debido a la centralidad que tenia aquel espejo de agua.
En 1630
el imperio español le concede a D. Cristóbal Jiménez un extenso
territorio, en el que se encontraba incluida la laguna de San Vicente,
para convertirse en el primer propietario hispano criollo del lugar.
Tres años después un nuevo propietario se hace presente en la zona. Este
era Pedro Home De Pessoa, un maestro de campo que recibe extensas
tierras al sur de la laguna para luego, en 1696, vender su estancia y
tierras a D. Luis Pessoa y Figueroa, que era miembro del cabildo de
Buenos Aires y un rico propietario vinculado con el comercio de mulas
altoperuano. Esta estancia con un nuevo dueño estaba ubicada por la zona
de Magdalena y tenía como centro la “Laguna del Ojo”.
Para
1740 D. Antonio Pessoa, hijo de Luis, toma posesión de toda la propiedad
luego de la muerte de su padre. Para esta fecha se concreta la escritura
donde se registra una clara referencia a la laguna en la que se la
menciona como “la de la reducción”,
siendo éste el primer testimonio concreto de la reducción indígena que a
mediados del siglo XVII existía en la zona.
Queda
demostrada la gran influencia de la laguna cuando en 1780 se dividió
aquel curato de la Magdalena y se procede a crear el de la “Laguna de la
Reducción”, ya que desde un comienzo, y aún antes de la llegada de los
españoles, aquel espejo de agua ha servido a los pueblos originarios de
nuestro partido.
Con
unas 180 hectáreas en su dominio, la laguna hospedo en 1854 un símbolo
que aún es importante entre los pobladores. Este símbolo de resistencia
y fe, que fue ocupando distintos lugares hasta que en la actualidad se
la sitúo en último lugar junto al Palacio Municipal, se lo llamo “Cruz
de la Reducción” y se la atribuye a la misma reducción indígena que se
estableció en la zona en el siglo XVII.
| |
 |
|
| |
Cruz de la
Reducción Ribera de la Laguna |
|
La
aproxima noticia que incide fuertemente en la laguna surge en 1977
cuando, ya sin aborígenes en la zona, se pretende hacer de la “Laguna de
San Vicente”, como se la comenzó a denominar desde entonces, un lugar de
recreación.
A
mediados de 1977 el gobierno municipal, liderado por el intendente
Francisco González Carballal, toma conciencia de la importancia del gran
potencial de contar con un considerable espejo de agua útil. De esta
forma, en Agosto de 1977 comienzan los estudios tendientes a la
recuperación de la laguna, solicitando en un inicio la posible
colaboración de la provincia. Con este fin, el 7 de Setiembre proceden a
recorrer la zona, junto con el intendente local, los ingenieros de la
Dirección de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires y representantes
de la Comisión de Turismo local.
| |
 |
|
| |
Laguna del Ojo
Foto Aere 1972 |
|
¿De que
se la quería recuperar? Para esa época, la laguna tenía una ínfima
superficie de agua ya que la mayor parte de sus dimensiones estaba
cubierta por el avance de la vegetación. Con esta meta, a fines de
Septiembre de 1977, se procedió a instalar, en lo que hoy se conoce como
"la cancha de los paraguayos", un predio para
practicar “fútbol, fútbol infantil y
rugby”. Asimismo, se trazo en la zona del actual camping una pista
para “carrera pedestres, canchas de
básquet, voley y softbol” y hasta se proyectaba la construcción de
un "jardín de ajedrez". Para Octubre,
en miras de la próxima temporada de verano, comenzaron las obras de
nivelación de la ribera y de limpieza general del futuro centro
turístico.
| |
 |
|
| |
Margen de la laguna avanzada por la vegetación |
|
| |
 |
|
| |
1977 comienzan
las obras |
|
Sin
obtener la ayuda oficial por parte de la provincia, las obras se
detuvieron casi por completo hasta Octubre de 1979. El reinicio de los
trabajos de recuperación de la laguna se logra con el apoyo de la
"Asociación Protectora de la Laguna", realizando 20 continuas jornadas
de intenso labor de limpieza y esencialmente de la ribera.
Cabe
recordar que esta importante entidad, la Asociación Protectora de la
Laguna, tuvo su inscripción como tal el 9 de Agosto de 1977,
reconociéndola así como una entidad de bien público.
Para
Noviembre del 79` ya se habían recuperado unos 16.500 m2 de la laguna,
equivalente a unos 6.800 m2 de tierra, con el sueño de que en el
"futuro se reciba a millares de
personas".
|
|
 |
|
|
|
Maquinas trabajando en la recuperación |
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
Luego
de 33 días de trabajo, contabilizados desde el 4 de Agosto de 1979, en
Diciembre del mismo año ya se habían recuperado 20.000 m2 de superficie,
removiendo más de 8.000 m2 de tierra abarcando unos 800 metros lineales
de ensanche de ribera que variaba entre 40 y 90 metros según la zona.
Como se proyecto desde su iniciación, no era la recuperación de la
laguna el único objetivo de las obras. Para esta época también se
construyo, nuevamente con la ayuda de la Asociación Promotora, la
entrada del actual Camping Municipal.
Las
obras no cesaban y cada día de trabajo se recuperaba más espacio en la
laguna. Para los primeros meses de 1980 se habían creado dos islas y se
esperaba terminar para el próximo verano un amplio balneario, con
espacio para deportes acuáticos, de 600 metros de largo y un ancho
variable entre 50 y 200 metros.
|
|
 |
|
|
|
Ampliando la
superficie |
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
Autos haciendo recorridos por el terreno recuperado |
|
El
proyecto estaba destinado a unir los dos espejos creados previamente
para poder generar un único espejo de mayor extensión, además de
continuar con las mejoras en la ribera,
"el ensanche y ornamentación del sector en que la AV. Biocca llega a la
laguna, ampliación del camping y lograr una mayor presentación de la
Plaza Cultural Deportiva Alte. Brow, inmediata al lugar, y el arreglo
del quincho de la laguna."
Con
todo lo realizado, y teniendo en cuenta lo que estaba proyectado, se
inicio la programación de un evento inaugural con cita en la laguna el 7
de Diciembre de 1980. A este evento se lo llamo
"Gran Festival Acuático y
Tradicionalista" en el que participarían deportistas acuáticos
presentando un innovador espectáculo.
| |
 |
|
|
Un
gran avance |
|
| |
 |
|
| |
Los
festejos se concretan en 1980 |
|
| |
|
|
|
En
los meses siguientes las obras fueron marcadas por varios problemas,
a saber; la maquinaria con la que se trabajaba se descompuso, hubo
abundantes precipitaciones y una gran subida de napas poco común que
no dejaban trabajar.
Superados los inconvenientes, en el mes de Noviembre, en miras al
"gran evento", se continúo con la
limpieza de la ribera de la laguna y con los trabajos en relación a
la unificación de los dos espejos.
Al
parecer las obras tuvieron un resultado positivo ya que al lugar
comenzaron a acercarse “abundantes
vehículos y personas en los días domingos” de 1980. Como
consecuencia, el gobierno municipal estableció en la zona una
"vigilancia en materia de transito y
orden en general" como así también inicio los proceso legales
para poder instalar kioscos en la nueva zona turística
"buscando una presencia mas grata y
acorde con una laguna que ya empieza a ser algo mas que una vieja
aspiración"
Para 1981, con las obras casi culminadas, y con nuevos proyectos a
la vista, la Laguna de San Vicente quedaba con una nueva y más
gustosa imagen. |
| |
|
|
| |
 |
|
| |
1981. La resultado del trabajo |
|
Con esta meta, a
fines de Septiembre de 1977, se procedió a instalar, en lo que hoy se
conoce como "la cancha de los paraguayos", un predio para practicar
“fútbol, fútbol infantil y rugby”. Por otro lado, se trazo en la
zona del actual camping una pista para “carrera pedestres, canchas de
básquet, voley y softbol” y hasta se proyectaba la construcción de
un "jardín de ajedrez".
| |
 |
|
| |
Vistas
panorámicas de la laguna 1979 |
|
Un
nuevo y más ambicioso plan…
Para
finales de la década del 80´ surge un nuevo y más ambicioso plan que,
aunque nunca se concretaría, cabe recordarlo por la magnitud del mismo y
por la importancia que tomo en su momento.
Este
proyecto consistía en un a “búsqueda de
soluciones prácticas al problema de la drogadicción en la provincia de
Buenos Aires”, indico María Babio de Correa en la publicación del
diario Crónica editado el 6 de Enero de 1991. Pero las raíces de esta
iniciativa tienen lugar en 1988, que luego abarcaría no sólo un centro
de rehabilitación sino también un centro de mini turismo y una reserva
natural.
Adquirió esta iniciativa en 1980, cuando la asociación a la que
pertenecía recibió en comodato unas 3,5 hectáreas de la laguna por 5
años para instalar allí un centro de rehabilitación bajo el modelo Day
Top. Pero este primer intento fracasa al poco tiempo por perder el apoyo
de los representantes de Day Top en EE.UU. y se tuvo que buscar otra
alternativa. Ésta contemplaba la idea de recuperar la Laguna de San
Vicente y hacer allí un centro de mini turismo junto a una estación
ecológica experimental para que un porcentaje de su explotación
comercial pueda ser utilizada en la construcción del centro de
rehabilitación de adictos a la droga.
Con
respecto a la recuperación, hay que tener en cuenta el contexto de la
época de la laguna. Ésta, para fines de 1989, poseía 136 hectáreas de
las cuales solo 8 conformaban el espejo del agua. Todo el resto había
sido invadido por las plantas hidrófilas, justificando así el nuevo
proceso de recuperación que se estimaba que duraría dos años
aproximadamente.
Este
proceso consistía en: vaciado total de la cuenca y posterior llenado
mediante napa freática y lluvias, logrando recuperar unas 50 hectáreas
en el primer año de trabajo. Otra opción era realizar una limpieza
gradual de la cuenca sin vaciado y eliminación de la vegetación y barro
mediante maquinas no contaminantes.
Las
obras de la recuperación se habían proyectado para realizarse de forma
parcial con la formación de dos islas en el interior de la laguna;
“en una de ellas se haría un centro de
mini turismo ecológico, con practica de deportes náuticos no
contaminantes. La otra se dejaría para hacer una estación ecológica
experimental que mantendría el ecosistema de la laguna. Esta seria
mantenida por los chicos rehabilitados de la droga para lo cual se los
prepararía convenientemente. De lunes a viernes la estación podría ser
visitada por escolares, como una manera de enseñarles a conocer y querer
la naturaleza”.
Las obras no
cesaban y cada día de trabajo se recuperaba más espacio en la laguna.
Para los primeros meses de 1980 se habían creado dos islas y se esperaba
terminar para el próximo verano un amplio balneario, con espacio para
deportes acuáticos, de 600 metros de largo y un ancho variable entre 50
y 200 metros.
El proyecto estaba
destinado a unir los dos espejos creados previamente para poder generar
un único espejo de mayor extensión, además de continuar con las mejoras
en la ribera, "el ensanche y ornamentación del sector en que la AV.
Biocca llega a la laguna, ampliación del camping y lograr una mayor
presentación de la Plaza Cultural Deportiva Alte. Brow, inmediata al
lugar, y el arreglo del quincho de la laguna."
| |
|
|
| |
 |
|
| |
Primer alternativa del proyecto |
|
Las
islas iban a estar unidas por medio de una lancha a energía solar. La
destinada a la estación ecológica contaría entre 15 y 20 hectáreas y
funcionarían allí una huerta ecológica, crianza de lombricultura y se
estimaba realizar visitas guiadas por el lugar. En el caso del centro de
mini turismo ecológico se destinarían unas 30 hectáreas para instalar
una casa autosuficiente y un restaurante vegetariano. Además, se
practicarían en el lugar deportes no contaminantes.
Con
relación al aspecto ecológico y biológico se lo realizaría mediante
cuatro etapas aplicadas gradualmente; 1) vaciado de la cuenca; 2)
limpieza y dragado; 3) llenado de la cuenca y siembra de peces y; 4)
mantenimiento y control.
Una vez
planteado el propósito de las obras, era necesario poder costear los
gastos necesarios para poder llevarlas a cabo. Con tal fin, el mismo
proyecto tuvo en cuenta que la mano de obra, según la impulsora del
plan, se podría alivianar utilizando la
“colaboración de los colegios industriales y agropecuarios de la zona”,
al personal municipal y a los mismos chicos que ingresen al centro de
rehabilitación. Pero la mayor parte de la mano de obra, indico María
Babio, podría porvenir del Penal de Olmos ya que
“ofrece a través de sus internos trabajo
de mano de obra barata”. Destacando que ésta es un
“40% menos que los precios de plaza, para
realizar trabajos de carpintería y herrería”.
En
cuanto al financiamiento, además de esperar el apoyo de las farmacias de
la provincia de Buenos aires y la participación de fundaciones como
Favarolo, Fortabat, City Bank, Pérez Companc, Roemmers, Mc Donald y
Siemmens entre otras, se había proyectado
“recaudar fondos con el reciclaje de la basura o de la fabricación de
ladrillos con el sedimento extraído de la laguna”. Otra alternativa
tenida en cuenta era utilizar los juncos, que se quitarían para expandir
el espejo de agua, para ser manufacturados una vez secos y así realizar
quinchos que serian reutilizados en el centro de mini turismo y el resto
serian comercializados por la propia municipalidad.
| |
 |
|
| |
La
segunda visión |
|
Una
segunda opción en la ubicación de las islas establecía la elaboración de
dos canales artificiales para lograr una eficiente circulación del agua.
El primer canal uniría la laguna “La Bellaca” y se montaría una represa
para controlar el exceso de agua en la laguna.
En esta
oportunidad, las islas estarían más cerca entre si, sin tener necesidad
de un lancha para cruzar, conformando un corredor para el agua que
desembocaría en el “Arroyo San Vicente”.
Para
1990 la laguna ya había sido ampliamente avanzada por la vegetación y
perdido gran parte del terreno ganado a finales de la década del 70`.
Talvez
por la presión del proyecto que se había presentado de forma
independiente, el gobierno municipal, liderado por el entonces
intendente José Terniecki, concreto una reunión con el Concejo Federal
de Inversiones, C.F.I en adelante, para solicitar apoyo en la
explotación de la laguna
Dicha
reunión se realizo el 26 de febrero de 1990 y fue el Ingeniero Cruz
quien ocupaba la Secretaria de Obras Públicas al momento de la cita. El
objetivo de la Municipalidad era la “factibilidad
de implementar a breve plazo algún tipo de obras que pongan en marcha el
proyecto de aprovechamiento recreativote la laguna”.
La
respuesta por parte del C.F.I, dada por la Ingeniera Susana B. de Blundi,
tuvo lugar el 5 de marzo del mismo año y se limito a dar una serie de
concejos a tener en cuenta sobre la laguna. En primer lugar se destaco
en la respuesta que “el sistema natural
que contiene a la laguna, y a la laguna misma, se encuentra en un
equilibrio muy inestable. Esto implica que teniendo las condiciones
necesarias para implementar un buen proyecto recreativo, toda acción que
se realice debe ser efectuada con grandes precauciones a fin de no
inutilizar de manera irreversible el recurso”.
El
C.F.I no se limito a esto, advirtió también que “efectuar
un control y limpieza de la vegetación puede alterar la calidad del
agua. Ampliar la superficie libre del espejo de agua permite que se
incremente el oleaje y se erosionen las riberas. La erosión en las
riberas enturbia el agua, hecho que además de disminuir su calidad,
incrementa la sedimentación en el fondo y por lo tanto el rellenamiento
del cuenco lagunar. Si los sedimentos arrastrados a la laguna son de
resultados anteriores, contendrán raíces que incrementen el crecimiento
de la vegetación con lo cual estamos nuevamente como al comienzo”.
Para
ajustar la respuesta por parte del C.F.I, este organismo advierto a la
Municipalidad de San Vicente que “la
recuperación de la laguna de San Vicente debería ser lenta, parcializada
y realizando de forma paralela el monitoreo de estos factores, a fin de
preservar su calidad ambiental actual”. Asimismo,
“se deberá considerar al realizar las
obras y su proyecto definitivo que el mantenimiento del espejo de agua
logrado la calidad de las aguas es mucho más fácil y económico se logra
facilitar el escurrimiento de las aguas. Cuando mayor sea la corriente,
menos arraigan las plantas y mas se oxigena el agua y por lo contrario
poner trabas a esta circulación favorece el deterioro”.
Al
momento de concluir, también sugirió que
“una extensión aconsejable para las posibilidades del espejo del agua es
de aproximadamente de 50 hectáreas a alcanzar en varias etapas y cuya
selección deberá realizarse teniendo en cuenta y cambiando parámetros
físico-naturales, existencia de tierras privadas en las riberas,
posibilidades de liberar el espejo de agua, fomentar la circulación de
la misma, cuidar la calidad del recurso, prever en lo posible un
coherente manejo de lo excedentes hídricos, etc., etc.”
En el
transcurso de la década del 90´ sólo se limito a realizar pequeñas obras
de mantenimiento y ampliación de la zona de la laguna. A veces, hasta
desoyendo los concejos del C.F.I que provocarían consecuencias poco
favorables a la recuperación de la Laguna del Ojo. Conjuntamente, en
esta misma época, se prohibió navegar y bañarse en la misma luego de un
trágico accidente en que se ahogaron simultáneamente tres menores de
edad.
Una
gran sequía…
Ya
ingresado en el nuevo milenio, la laguna, como así también gran parte
del país, sufrió las consecuencias de una fuerte sequía. A ésta se la
considero como una "catástrofe natural
histórica" que no se registraba con tal magnitud durante los últimos
70 años.
Este
riesgo natural surgió porque durante el primer semestre del 2008, toda
la región en la que se encuentra el Partido de San Vicente fue afectada
por condiciones climáticas poco comunes. Un claro ejemplo de esto es que
sumadas todas las lluvias del 2008 solo se llego a 529.9mm, cuando el
promedio de la zona es de 1000mm aproximadamente. Las disminuciones de
las lluvias se iniciaron en Marzo del mismo año, quedando manifestado
esto en los meses siguientes de Abril y Mayo, con una caída de agua de
72 y un 83 % menos respectivamente que los promedios de esos meses.
| |
 |
|
| |
El
inicio de la sequía |
|
De esta
forma, a partir de Junio se registro un ambiente extremadamente seco,
seguido de que, desde Julio a los primeros días de Febrero del 2009, las
precipitaciones caídas fueron tan sólo de 140mm, el 30 % del promedio
estimado.
Como
consecuencia, la laguna de San Vicente fue exhibiendo un impactante
playón de tierra de más de 100 metros de largo y unos 25 metros de
profundidad que crecía día tras día. Tan es así que de los 600 cm.
cúbicos que debía tener la laguna, en los primeros días de Febrero no
supero ni la mitad de lo esperado.
Para la
segunda quincena de Febrero del 2009 comenzaban a caer las primeras
lluvias del año que aliviaran la sequía y volverían a aumentar el caudal
de agua de la laguna. Pero un nuevo desastre se haría protagonista en el
lugar.
Cenizas del paraíso…
| |
 |
|
| |
El
humo y el fuego invadieron la zona |
|
El 12
de Febrero, un jueves por la mañana, se inició un incendio forestal en
la Laguna del Ojo de San Vicente, el cual arrasó con un centenar de
hectáreas provocando graves daños a la flora autóctona de la rivera. El
primer foco de incendio fue descubierto a las 10 horas de la mañana y
más tarde se hallarían otros dos focos al norte de la rivera.
| |
 |
|
| |
Sequía y fuego en la laguna |
|
Se
trabajo hasta las 5 horas de la mañana del otro día para reanudar el
combate de las llamas a las 10 horas.
| |
 |
|
| |
Bomberos
luego de horas de trabajo |
|
Fue una
gran perdida para la vida lagunera ya que, según lo indicado por el
gobierno de entonces, “hemos perdido 100
hectáreas de forestación de las 170 que abarca la zona norte de la
laguna” generando graves daños a la flora autóctona de la ribera.
Al
presente, ¿Que nos espera?
Casi
con seguridad, hoy se puede afirmar que todo desastre natural ha sido
potenciado y hasta generado por la codicia del hombre y/o por la poco
conciencia – aunque viene en aumento - en la responsabilidad del
cuidado de la naturaleza.
Es
importante destacar lo trascendental que es cuidar del ecosistema en
cualquier parte del plantea, de realizar obras y mantener el cuidado que
merece todo recurso natural y saber aprovechar lo que nos ofrece el
medio ambiente.
Nuestra
laguna es aquel rincón del mundo que debemos custodiar, pero no el
único. Es substancial la participación en el cuidado y en la
planificación de nuevos proyectos que hagan de la laguna, del Partido de
San Vicente y del mundo entero, un lugar que pueda armonizar progreso
con protección del medio amiente.

|